La acuicultura se impulsó en España a partir de los años 90, con la introducción de nuevas especies y mejoras tecnológicas en los procesos. Los consumidores aumentaron su demanda, y las capturas se mantuvieron. Además, surgió la concienciación de preservar el entorno natural ante la pesca masiva.
En la actualidad, este sector a nivel mundial representa la mitad de la producción de pescado que se consume. En Europa alcanza casi el 20% de la producción de pescado, y en España los ingresos se sitúan alrededor de 220 millones. La comunidad de Galicia aglutina el 70% de la producción nacional, sobre todo por el cultivo del mejillón.
Los primeros pasos de Ingesom en el sector de la acuicultura se dieron en 2009, con el diseño y puesta en marcha de un módulo de recirculación de agua, desarrollado conjuntamente con IRTA (Institut de Recerca i Tecnología Agroalimentaria), situado en Tarragona.
De esta forma, Ingesom comenzó a ofrecer soluciones innovadoras, sostenibles y eficaces a la acuicultura. Se desarrollaron proyectos de automatización y control para procesos industriales mediante una estrecha relación con los centros de acuicultura, obteniendo ahorros económicos, energéticos y de recursos naturales.





